El consumo doméstico cae entre un 10% y un 27% en los municipios analizados y Donostia explica el impacto del control de las fugas y los hábitos de consumo
El grifo de nuestra fregadera completamente abierto deja escapar alrededor de dos litros de agua en solo diez segundos. Compruébenlo. Un gesto cotidiano como ese, repetido millones de veces cada día, ayuda a explicar una transformación silenciosa: los hogares guipuzcoanos consumen hoy cerca de una quinta parte menos de agua que hace dos décadas.
Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), publicados el pasado 2 de julio y referidos al ejercicio 2024, vuelven a situar a Euskadi como la comunidad autónoma donde menos agua consumen los hogares de todo el Estado. Cada vasco utilizó una media de 79 litros diarios en 2024, muy por debajo de la media española, situada en 128 litros por habitante y día.
Euskadi repite como la comunidad que menos agua gasta del Estado: 79 litros por habitante y día frente a los 128 de la media española
La estadística ofrece una fotografía autonómica. Pero, ¿qué está ocurriendo en Gipuzkoa? El análisis realizado por NOTICIAS DE GIPUZKOA a partir de los informes públicos sobre consumo de agua de Donostia y de varias cabeceras de comarca confirma esa tendencia.
Para comprobar esa evolución, este periódico ha analizado los informes anuales de consumo de agua de Donostia y de municipios representativos de las principales comarcas del territorio —Eibar, Tolosa, Zarautz, Beasain, Azpeitia, Legazpi, Elgoibar y Oñati—. Los resultados se han contrastado además con los de Mutriku, Ordizia, Antzuola y Villabona, que confirman la misma tendencia.
La selección no pretende ser una muestra estadística de los 88 municipios guipuzcoanos, sino ofrecer una fotografía territorial a partir de la información pública disponible. En aquellos casos en los que no existen informes publicados, se ha optado por el municipio de mayor tamaño con datos accesibles.
Los datos hablan por sí solos. Desde 2007 el consumo doméstico de agua ha descendido en todos los municipios analizados, con reducciones que oscilan entre el 10% y el 27%.
Los mayores descensos corresponden a Eibar (-27,2%), Beasain (-26,8%), Elgoibar (-25,3%) o Tolosa (-23,4%), mientras que en Zarautz (-11,5% desde 2008, año en que arranca la serie disponible en el municipio), Azpeitia (-11,5%) u Oñati (-7,2%) la reducción es más moderada. Pese a esas diferencias, la tendencia es común: hoy se consume sensiblemente menos agua que hace 20 años.
La mayor parte de ese descenso se produjo durante la primera década de la serie histórica. Desde 2019 los cambios son mucho más moderados y, en varios municipios, el consumo se ha estabilizado e incluso registra ligeros repuntes respecto a ejercicios anteriores. Pero siempre en niveles claramente inferiores a los de hace dos décadas.
El ejemplo de Donostia
Donostia permite poner cifras a esa transformación. El informe de sostenibilidad elaborado por la Fundación Cristina Enea y publicado a principios de junio refleja cómo el consumo doméstico de agua lleva años reduciéndose al mismo tiempo que mejora la eficiencia del sistema de abastecimiento.
Una de las claves está en las pérdidas de agua durante la distribución. Cada vez se pierde menos agua antes de llegar a los hogares gracias a la renovación de tuberías, la detección temprana de fugas, la sectorización de la red y la incorporación de sistemas de control más avanzados.
El propio informe pone cifras a esa mejora. Desde 2005, el porcentaje de agua no facturada sobre la demanda total —la que se pierde por fugas, errores de contador o usos municipales no repercutidos— ha caído del 38% al 15%.
Las mayores reducciones llegaron a partir de 2007, tras la puesta en marcha del Plan Municipal de Gestión de la Red de Distribución, que permitió sectorizar la red para localizar fugas con mayor rapidez, controlar mejor el consumo y sustituir agua potable por agua pluvial en determinados usos municipales.
El descenso del consumo, por tanto, no responde únicamente a que los ciudadanos gasten menos agua. También a que el sistema aprovecha mucho mejor cada litro captado.
La evolución del consumo doméstico confirma esa transformación. En 2008 cada donostiarra utilizaba 148 litros de agua al día. En 2019 la cifra había descendido hasta los 134. La pandemia rompió temporalmente esa tendencia y elevó el consumo hasta los 144 litros diarios durante el confinamiento. Superada esa excepción, el descenso se ha reanudado y en 2025 el consumo se situó en 129 litros por habitante y día, el nivel más bajo de toda la serie reciente.
Solo con el agua que ahorran los donostiarras al año respecto a 2006 se llenaría el emblase de Barrendiola, que abastece a 26.000 personas
Para dimensionar lo que supone ese ahorro basta un cálculo sencillo. En 2006 cada donostiarra consumía 156 litros de agua al día. Hoy son 129. Esos 27 litros menos por persona y jornada representan un ahorro de más de 5,1 millones de litros diarios entre los casi 190.000 vecinos de la ciudad. En un año equivalen a 1,87 hectómetros cúbicos de agua. Es decir, un volumen superior a toda la capacidad del embalse de Barrendiola, en Legazpi, encargado de abastecer a más de 26.000 habitantes de Urola Garaia.
Una ducha rápida
La mejora de las infraestructuras explica solo una parte del cambio. La otra está dentro de nuestras viviendas. Los hogares actuales consumen menos agua que hace 20 años gracias a electrodomésticos más eficientes, cisternas de doble descarga, grifos con aireadores y una mayor concienciación sobre el uso responsable de un recurso limitado.
Consumo de agua
Comunidad…………Litros/hab./día
Euskadi……………….79
Cataluña…………….100
Galicia………………..115
La Rioja……………….116
Extremadura………..118
Canarias………………119
Aragón…………………125
Media España………128
Madrid…………………128
Andalucía……………..130
Baleares……………….136
Murcia………………….141
C. Valenciana……….151
Navarra……………….153
Asturias………………..161
Castilla y León……….161
Castilla-La Mancha…172
Cantabria……………..186
La Fundación Aquae recuerda que una ducha de más de cinco minutos puede consumir entre 95 y 190 litros de agua, aunque establece entre 35 y 70 litros el gasto medio; mientras que darse un baño ronda los 200 litros. El simple hecho de lavarse las manos puede gastar hasta 1,5 litros, según esta misma fuente.
También señala que cerca de tres cuartas partes del agua utilizada en un hogar se concentra en el cuarto de baño, muy por delante de la cocina o del resto de usos domésticos. Pequeños gestos cotidianos, como cerrar el grifo mientras se cepillan los dientes o reparar una fuga, tienen un efecto acumulativo notable cuando se trasladan a miles de viviendas. Todo ello ayuda a entender una transformación que ha pasado prácticamente desapercibida.
Mirando a Europa
El liderazgo de Euskadi no es anecdótico. Los datos del INE sitúan al País Vasco como la comunidad autónoma con menor consumo doméstico de agua de España, muy por delante de Cataluña (100 litros por habitante y día) y Galicia (115), las siguientes autonomías con un uso más contenido. Pero eso no significa que no haya margen de mejora. La Fundación Aquae recuerda que el Estado español figura entre los países de la Unión Europea con mayor consumo de agua por habitante junto con Bélgica, Luxemburgo, Alemania e Italia.




