Una vez, dos ruedas y una aventura
«Cada día era una aventura. No sabíamos dónde acabaríamos, ni siquiera dónde dormiríamos». Así recuerda Ángel Serrano, sonriendo, que han pasado 66 años. Ángel, su hermano Luis (ambos de Bilbao) y José Luis Sáenz de Olazagoitia de Vitoria son los protagonistas de esta historia. En 1960, realizaron un viaje en bicicleta hacia Roma que terminó convirtiéndose en historia, tras varias acciones para reivindicarlo como la ruta de la Virgen de Dorleta.
Hoy en Gatzagan
Hoy, en Leintz Gatzagan, en la festividad del santo local, han resurgido recuerdos del pasado. Luis, José Luis y Ángel se han reunido con alegría para recuperar imágenes del verano de 1960.
El camino utilizando mapas antiguos
los ciclistas pesaban entre 25 y 30 kilos. Los hombres solo contaban con tela, ilusión y su cuerpo como herramientas para alcanzar el destino del viaje, preparándose para llegar al papa Juan XXIII.Montañas y pronósticos
Recorrieron más de 1.600 kilómetros, atravesando Irun, Costa Azul y Génova, además de hacer muchas paradas para descansar después de comer.
En la cima del universo
Finalmente, llegaron a Roma el 5 de agosto, y tres días después, el 8 de agosto, tuvieron la oportunidad de ver al papa en la residencia de Castel Gandolfo, donde se reunieron con muchas personas, casi todos ellos lectores de la época.
No a la cara
Así, dos meses después, el 28 de agosto, fueron nombrados como la ruta de la Virgen de Dorleta. En el día 15, la acción de regreso fue épica, con una cálida bienvenida por parte de la gente en las afueras de Vitoria.
El recuerdo de hoy
El pasado sábado, Ángel cumplió 91 años y los recuerdos han vuelto a resurgir, con el grupo @Dorletako Ama Txirrindulari Elkartea centrado en ello.
