La Universidad de Oñati recuperará su altar anterior

Proyecto de Restauración Fundamental de la Universidad de Oñati

Tras varias obras de mantenimiento a lo largo de las décadas, la Universidad Antigua Sancti Spiritus de Oñati está llevando a cabo un proceso de restauración con el objetivo de recuperar su cuerpo histórico, devolviéndole su apariencia original, oculta tras la piedra. Gracias a andamios, morteros de cal y trabajos de recuperación específicos, se está preparando para reabrir uno de los tesoros arquitectónicos de Gipuzkoa antes de que finalice el año.

Este edificio renacentista, fundado en 1516 por el obispo de Oñati Rodrigo Mercado de Zuazola, se ha convertido en un símbolo del Patrimonio Histórico y Cultural. Azahara Domínguez, diputada de movilidad, turismo y ordenación del territorio, visitó el lunes la obra junto a las Juntas Generales, representantes del ayuntamiento de Oñati y responsables técnicos del proyecto para analizar los avances del mismo, y se prevé que finalice en noviembre.

El proyecto tiene dos ámbitos principales: la recuperación de las fachadas exteriores y del claustro, y la adecuación de espacios estratégicos interiores, incluyendo la oficina de turismo y la capilla. Además, se instalará un ascensor, dando un gran paso hacia la accesibilidad.

Las obras avanzan, y en el exterior, la limpieza de las fachadas ha finalizado. Además, se están llevando a cabo trabajos de recuperación de sistemas de drenaje y gárgolas. En el interior, se ha desocupado la planta donde se ubicará la oficina de turismo y se han preparado las necesidades del ascensor y de las escaleras de salida.

Abierto al Pueblo

Una vez finalizadas las obras, la Universidad de Oñati recuperará sus funciones culturales y educativas históricas. En la anterior etapa, una de las prioridades fue la optimización de los espacios, y se establecerá una oficina que será un punto de encuentro para los visitantes.

Actualmente, la inversión en el proyecto cuenta con un presupuesto de aproximadamente 3,3 millones de euros, de los cuales 2,3 millones están destinados a la recuperación de fachadas y cubiertas, y el millón restante a la oficina de turismo y la reconfiguración de los espacios interiores.

Finalmente, tras más de cinco siglos, se plantea el reto de recuperar un uso muy importante en la Universidad de Oñati, escuchando que el tiempo ha traído su cambio.