Las ligas Euskotren y Eusko Label repiten la mar abierta en su llegada a Gipuzkoa con un campo paralelo a la costa de Aia
Arranque en un embalse, contrarreloj en río, introducción en una mar algo protegida por el Puerto de Bilbao y, por fin, segunda bandera a mar abierto. Tras remar en la ensenada castreña de Brazomar el sábado, las ligas Euskotren y Eusko Label llegan a Gipuzkoa a disputar de la Orio Kanpina Bandera repite la apuesta por el mar abierto y lo hace con un entorno que acogerá su novena cita desde que salió del interior de la ría del Oria en 2018.
A diferencia de otros campos de regateo, como por ejemplo la víspera en Brazomar o en La Concha, el campo de regateo se despliega en paralelo a la línea de costa que pertenece a Aia, con la calle uno en la zona interior, más próxima al abrigo del monte, y la calle cuatro orientada hacia el exterior en mar abierto. Distribución que en función del sorteo de calles puede marcar el devenir de la regata. Sobre todo, a las cinco tripulaciones que les toque bogar por la primera.
La jornada estará técnicamente condicionada por la pleamar de las 15:34 horas y un coeficiente de mareas de 76, un valor que se sitúa entre los cinco más elevados de la temporada y que puede generar un movimiento de aguas a tener en cuenta.
La competición femenina de la Liga Euskotren arrancará a las 11:25 horas, operando en pleno flujo de la marea ascendente, con una ola de algo más de medio metro de altura. Al disputar un recorrido de dos largos y una única ciaboga, la distribución de los fondos marinos —revelada por la batimetría tridimensional— será un factor clave para el rendimiento.
La balizas de salida de la calle 1 registra una profundidad aproximada de unos 12 metros, frente a los 15 metros de la calle 4, mientras que las balizas exteriores de ciaboga superan los 22 metros de profundidad.
Para la categoría masculina de la Liga Eusko Label, que comenzará a las 12:21 horas y como de costumbre dobla la distancia a recorrer, la intensidad de la corriente de llenado se incrementará al aproximarse el escenario a la mitad de la curva de la marea.
Esta cierta asimetría de las calles introduce el componente táctico más complejo de la regata de Orio. La calle 1, al estar pegada al acantilado y contar con menor profundidad, puede ofrecer un ligero resguardo si el viento sopla del componente sur o suroeste, pero suele verse afectada por el rebote del oleaje contra las rocas y por la corriente que busca la entrada de la barra del puerto.
Por el contrario, la calle 4 ofrece un agua más limpia y profunda, pero expone a las traineras a la fuerza del mar abierto y al oleaje lateral durante los largos impares de salida. Toda una ventaja en los largos de vuelta, cuando el oleaje ha dado y quitado banderas en la txanpa final.
Precedentes cortos y largos
En lo que a la categoría masculina se refiere, Hondarribia ha cosechado dos de las últimas cuatro victorias, ambas en año par (2022 y 2024), con apenas cuatro segundos de diferencia, mientras que Urdaibai ganó con 12 segundos de ventaja (2023) y Orio, con 22 segundos el año pasado.
En categoría femenina, mientras tanto, las rentas han oscilado entre los seis y los nueve segundos: tres ha ganado Orio y Donostia Arraun Lagunak se llevó la de 2024.




